domingo, 27 de septiembre de 2015

UNA HISTORIA CREPUSCULAR

Acantilado sigue proporcionándonos alegrías con la publicación de la obra de Stefan Zweig. En esta ocasión, es un relato corto de los muchos que escribió. Es de los mejores y cuando lo terminé pensé que el título que mejor hubiera reflejado el argumento habría sido "La invención del amor", porque de eso trata, un relato de un amor apasionado adolescente que se construye en su mente a partir de un encuentro fortuito en la oscuridad de un jardín, en horas nocturnas.

No hay ni siquiera un reconocimiento físico y de inmediato en la imaginación de un muchacho de quince años se construye la ilusión de un enamoramiento que poco a poco va alimentando y se convierte en un amor devastador. La maestría de Zweig para describir los sentimientos y la complejidad del corazón humano siempre son deslumbrantes.

Las últimas frases del libro: "...quería hablarte de un muchacho que se vio sorprendido por el amor, el suyo y el de otra persona. Pero las historias que se cuentan al atardecer enfilan siempre el sendero de la melancolía. El crepúsculo extiende sobre ellas su velo, toda la tristeza que anida en la noche, formando encima una bóveda sin estrellas; la oscuridad se filtra en su sangre, y todas las palabras brillantes y coloreadas que contienen adquieren entonces una sonoridad plena y grave, como si procedieran de nuestra vida más íntima."

¡Cuántas veces la imaginación es más poderosa que la evidencia! Construimos castillos en el aire incluso cuando sabemos que no hay base que los sustente. Es muy sugestivo sentir la chispa de un sentimiento tan poderoso como el amor y a veces es difícil sustraerse a la tentación de ficcionalizar acontecimientos que nos permiten apuntalar la fuerza de esa pasión. Hace casi un siglo, Zweig supo explicarnos de forma exquisita muchas de las contradicciones del ser humano.

(Recomendado por Isabel)



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